Adaptación de un
cuento
Esta adaptación que
voy a realizar está basada en el cuento de los hermanos Grimm, “El hombre de la
piel de oso”. Este cuento lo adapto para niños de 5-6 años debido a que los
niños en esta etapa del desarrollo y del lenguaje que poseen ciertas
características como:
-
Tener adquirido la simbología y un
vocabulario amplio.
-
Haber adquirido el concepto básico de la
narración.
-
Comienza a desarrollar su capacidad de
percepción selectiva y de observación.
-
Gozan de una imaginación que hace que
ayude a comprender la vida real y ayuda a crear historias.
-
Entender las secuencias de tiempo (qué
sucedió primero, segundo, tercero…)
-
Escuchar detalles.
-
Al escuchar la lectura de
cuentos se interioriza con la direccionalidad de la escritura, estructura de
los textos, aspectos de la lengua escrita que se diferencian de la oral, su
valor significativo y comunicativo.
Cambios
Parentescos familiares
y los vínculos con personas que el protagonista va conociendo a lo largo de la
historia por nombres propios (no actuales para mantener la magia) y así,
facilitarles el entendimiento a la hora de identificar a estos de una manera
más simple.
Hechos de la versión
narrada en clase no relevantes como puede ser, encontrarse con tantos
personajes que no llegan a ningún fin concreto, tanto con el protagonista como
con la historia en sí, para reducir el contenido y que les sea más ameno y
entretenido a los niños, dejando eso sí, la estructura tal cual, los roles y
los motivos.
-
La imagen del protagonista llamado William
que voy a presentar, es un chico apuesto, joven, alto, con ganas de salir
adelante y con fortaleza.
-
El diablo como el “personaje malo” de la
historia, voy a transformarlo en un mago hechicero llamado Crispín “el
hechicero”, vestido con una gran túnica llena de estrellas y un gran sombrero a
juego, ya que la
figura del diablo como tal no se da en los niños, al no tratarse en ninguno de
sus entornos más cercanos y al no tener referencias de ello.
-
El hombre al que ayuda nuestro
protagonista le voy a llamar Claudio.
-
El nombre de la hija mayor de Claudio,
será Lilia.
-
El nombre de la hija pequeña de Claudio,
será Dana.
Por otro lado el nudo
del cuento, como he citado anteriormente, al eliminar ciertos personajes
originales de la historia narrada en clase, se hará más corto, pero conservará
la estructura fundamental donde conoce al hombre al que ayuda y que
posteriormente éste le devuelve el favor ofreciéndole la posibilidad de casarse
con una de sus hijas.
Se mantendrá la estructura también del desenlace (la hija mayor
desaparecerá) aunque cambiará la manera en la que desaparezca y llegará el
momento del final feliz que todos desean.
Una vez explicada mi
adaptación, comenzaré la narración.
Erase que se era un joven muy apuesto, alto y fuerte llamado William, que vivía en una lejana ciudad con su familia. Un día, William tuvo que irse a conseguir dinero para ayudar a su familia, cogió una gran mochila con algo de ropa y comida y salió de su casa. Empezó a andar en busca de un nuevo camino.
Sin darse cuenta,
después de haber andado un buen rato, apareció en un parque y, cansado de
caminar y caminar, encontró una sombra donde se sentó a descansar. De repente,
a lo lejos, observó una figura de un desconocido, y a medida que se iba
acercando pudo ver que se trataba de un mago, con su gran túnica llena de
estrellas y un sombrero a juego.
William, sorprendido
al ver allí a aquel hombre se quedó callado, a lo que este le dijo:
- Me presentaré, me
llamo Crispín “el hechicero” y sé que eres un buen hombre, fuerte, con ganas de
salir adelante y ayudar a tu familia. Te ayudaré con un trato a cambio de que
seas capaz de mostrar tu fortaleza. Mira detrás de ti, he preparado una prueba,
consistirá en levantar esa gran roca solamente usando tu fuerza y sin soltarla,
coger la piel de oso que más adelante te explicaré para qué servirá. Pero si no
superas la prueba, te vendrás conmigo y serás mi fiel ayudante de por vida y no
verás nunca más a tu familia ni podrás ayudarla.
William se quedó
extrañado al ver que ese hombre desconocido supiera por lo que estaba pasando, creyó
que podría superarla aunque si perdía perdería a su familia de por vida y, no
sólo eso, sino que ni si quiera podría ayudarla. William, se armó de valor y
aceptó el reto.
Comenzó la prueba que
el hechicero le había preparado y en un abrir y cerrar de ojos, lo consiguió. Crispín
“el hechicero”, sorprendido al ver lo bien que había superado la prueba, le
explicó las condiciones del trato que tenía para él.
- Durante siete años no
puedes lavarte ni peinarte, ni cortarte las uñas. Tendrás que llevar siempre
esta piel de oso que has conseguido en la prueba, a cambio, te daré este anillo
como obsequio, pero te convertiré en enano y te pondré estas manos enormes,
feas y peludas. Y por último y no menos importante, mientras lleves puesto esta
túnica, siempre que metas la mano en el bolsillo sacarás un puñado de oro,
pudiendo ahorrar todo lo que quieras en este tiempo. Si no consigues
superar el trato, perderás tu fortaleza y tu belleza, quedándote para siempre
con un aspecto apestoso y horrible, pero si vives, serás libre y rico para el
resto de tu vida.
William pensó que
siete años no sería tanto tiempo y que después de aquello no tendría que volver
a irse de su casa dejando a su familia, asique aceptó.
“El hechicero” Crispín
contento con el trato que acababa de hacer, realizó su hechizo mágico y
desapareció enseguida.
Lo primero que hizo
William nada más irse el hechicero, fue meter la mano en el bolsillo de la
túnica que le había dejado para ver que no le había engañado con el trato, y
efectivamente, sacó un puñado de monedas de oro. Lo segundo que hizo fue
comprar una casa grande para que su familia pudiera vivir cómodamente y sin
preocuparse por nada. Y lo tercero que hizo, fue ahorrar todo el dinero que
pudo durante un año.
Al segundo año del
trato, la imagen que tenía el pobre William era espantosa, las manos que
Crispín "el hechicero" le había puesto se habían convertido en unas
manos mucho más peludas y con unas uñas muy largas y sucias, su cara estaba
llena de una barba muy larga y su pelo sucio y muy largo. Empezaba a asustar a
la gente del pueblo por lo que decidió irse a los demás pueblos de alrededor
porque nadie lo conocería.
William, como era muy
bueno, iba ayudando a gente que lo necesitaba sacando monedas de oro y
dándoselas, lo que le facilitaba tener compañía con la que distraerse ya que su
imagen no acompañaba mucho.
Mientras iban pasando
los años se iba sintiendo más y más solo. Una noche en la que hacía mucho
mucho frío, entró en un granero a descansar y a
resguardarse de aquel temporal. De repente, escucho a un hombre llorar,
pero antes de acercarse a él, le dijo que no se asustara y no se dejase llevar
por el aspecto, que era un hombre bueno y quería ayudarle, asique Claudio, que así
se llamaba aquel hombre le contó que tenía problemas con el dinero, que tenía
dos hijas y caballos a los que no podía mantener. William tenía la solución,
¡la túnica!, y le dijo:
- No se preocupe señor, yo le ayudaré.
Sacó varios puñados de
monedas y Claudio vio que sus problemas, gracias a William, estaban
solucionados y quiso compensárselo, asique le invitó a cenar a la noche
siguiente en su casa para presentarle a sus dos hijas, Lilia y Dana para
casarse con una de ellas.
A la noche siguiente,
William entró en la casa de Claudio y le presentó a Lilia y a Dana. Lilia era
la mayor de las dos y, al ver a aquel espantoso y horrible hombre sucio, con
mal olor y aquellas manos enormes y peludas, salió corriendo hacia su
habitación llorando y asustada. Sin embargo, la menor, Dana, dijo:
- Si es verdad que has ayudado a mi padre, debes ser un buen hombre asique
honraré a mi padre y me casaré contigo.
William estaba feliz,
estuvo en casa de Claudio una semana para conocer mejor a Dana y tanto William
como ella se empezaron a enamorar. El último día antes de irse, William cogió
el anillo que Crispín "el hechicero" le había dado y lo partió por la
mitad. Le entregó una mitad a Dana y la otra mitad se la guardó él. William le
dijo:
- Solo necesito que me
esperes 3 años, si en ese tiempo sigues estando tan enamorada de mí como yo de
ti, nos casaremos.
El tiempo iba pasando
y Dana cada año estaba más y más triste.
Pasados esos tres
largos años, el último día en el que el trato se había cumplido, William volvió
a aquel parque donde se encontró por primera vez con Crispín “el hechicero”, y
de repente, de una nube de humo blanco, ¡zas! apareció Crispín. Estaba de muy
mal humor porque sabía que había perdido el trato y de muy malas maneras le dijo
a William:
- ¡Devuélveme todo lo
que te presté, la túnica y la piel de oso! – y así lo hizo William – ¡y ahora
me voy! – dijo Crispín - .
- Espera espera – dijo William – necesito
que me devuelvas mi aspecto del primer día.
Y así lo hizo,
“¡abracadabra pata de cabra el aspecto de nuevo yo te devuelvo!”, e
inmediatamente después, desapareció.
William corriendo, fue
a la casa que había comprado, sacó un poco de dinero de todo lo que había
ahorrado y se compró un traje elegante, un carro y un caballo y se fue, sin
perder tiempo, a buscar a su futura esposa.
Cuando llegó a la
casa, la hermana mayor, Lilia, le recibió con una gran sonrisa al ver que era
un chico, guapo, alto, muy elegante con ese traje que se había comprado y le
invitó a pasar y a quedarse a cenar, William aceptó encantando.
Mientras Lilia se fue
a su habitación a ponerse guapa para ver si podía casarse con aquel chico tan
atractivo, William se quedó a solas con Dana, la hermana pequeña. Se quedaron
mirándose y William le enseñó sin decir ni una palabra, la mitad del anillo que
él se había quedado y le dijo:
- Este es mi verdadero aspecto, ¿sigues queriendo casarte conmigo?
Dana sorprendida, lo
abrazó y le contestó que sí, que seguía estando enamorada de él y le había
echado mucho de menos. William y Dana abrazados, se dieron un beso de
enamorados y en ese momento apareció Lilia, se quedó sorprendida y muy enfadada
con lo que estaba viendo en ese momento, por lo que decidió irse de su casa y
nunca más volver.
Y al fin, William y
Dana vivieron juntos y felices por mucho mucho tiempo.
Y colorín colorete,
por la ventana sale… ¡un cohete!
Bibliografía utilizada
- Apuntes
Literatura Infantil. Tema 2.
Perfecto.
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