viernes, 17 de abril de 2015

La hora del cuento

¡Hola a todos!

Mi nueva entrada como bien dice el título va dirigida a la hora del cuento. Creo que es un momento éste muy especial para los niños ya que es algo con lo que deben disfrutar.

Empezaré comentando que mi situación en clase ante esta actividad fue algo caótica ya que era imprescindible un cuento y yo no lo llevaba, pero no hubo ningún tipo de problema ya que Irune siempre está ahí para salvar la catástrofe y subsanar nuestros fallos y apareció con una bolsa enorme llena de cuentos.

El cuento elegido fue uno que creo que todos hemos oído hablar de él aunque no nos hayamos parado a leerlo, y digo esto porque es mi caso. El cuento fue “ELMER” de David McKee. Mi estrategia elegida entre narración y lectura fue esta última teniendo que ceñirme estrictamente a cada letra, palabra y frase que contenía el libro para no perder el encanto poético que el autor quiere llegar a conseguir con él. Por otro lado, ésta estrategia es adecuada para los dos ciclos de infantil, aunque la edad para la que lo preparé es para niños de 4 años.

Lo intenté preparar lo mejor que pude leyéndolo un par de veces por encima para saber el argumento y poder desarrollar la actividad, estaba algo nerviosa porque no sabía cómo iba a salirme y porque a pesar de estar delante de mis dos compañeras que ya conocía y eso me daba seguridad y tranquilidad, también estaba el resto de compañeras, aunque a raíz de que comenzásemos todas la actividad y ver que cada cual estaba a lo suyo se me fue pasando. He de decir, que al ser un cuento leído y tener que ceñirse por completo a lo que pone en cada página es más complejo el interactuar con los niños, aunque si la situación lo requiere se haría sin problemas.

Mis compañeras con las que realicé la actividad fueron María Nicolás con el cuento de “Tomás” y su técnica escogida para contarlo fue narrado y, Sandra López con el cuento “¿A qué sabe la luna?” y su técnica escogida para contarlo fue narrado también.

Resumen

Elmer es un elefante lleno de colores que está algo cansado de ser siempre el diferente y el gracioso de toda la manada, por lo que una noche mientras todos seguían durmiendo Elmer decide irse sin hacer ruido en busca de una solución. En el camino se encuentra con varios animales que le saludan alegremente a lo que él les contesta de igual manera. Elmer llegó al sitio que él quería donde se encontraba un árbol grande lleno de uvas a lo que Elmer decidió tirarlas todas al suelo y rebozarse para teñirse todo el cuerpo del mismo color que los demás elefantes. En su viaje de vuelta, al ir por el mismo camino, se cruzó con los mismos animales que había visto a la ida y estos ésta vez le saludaron pero sin saber que era Elmer lo hicieron de una manera más seria. Una vez llegó a su manada y no darse cuenta el resto de que era él, Elmer comenzó a reírse y todos extrañados le preguntaron si era él, ya que era una característica rara en ellos, a continuación comenzó a llover quitando así el color de las uvas que Elmer llevaba en su cuerpo y destapando todos sus colores llamativos que tenía, comenzando todos a reírse por lo que decidieron nombrar ese día como el “día de Elmer” y así todos los años, ese mismo día, todos los elefantes se pintaban el cuerpo de unos colores muy llamativos y bonitos.

Cómo contar el cuento

Para empezar a contar un cuento hay que tener en cuenta varios factores:

  • El ambiente y la atención de los receptores.
  • El lugar para contarlo.
  • El tiempo del que disponemos para no dejarlo a medias y perder la magia.
  • El emisor es otro factor importante e imprescindible ya que su voz va a ser la que utilicen los niños para entender la historia.

Omitiendo algunos detalles, empecé a contar el cuento con una fórmula que he puesto en práctica alguna vez con niños, fue tocando con los nudillos la portada del cuento y llamando a Elmer y a continuación hice soplar a mis compañeras para que se abriese el cuento, continué preguntado algunas características de los elefantes y comencé a leer interactuando con mis compañeras en momentos específicos. Una vez finalizada la lectura, concluí con una fórmula pienso que bastante tradicional, “y colorín colorado, este cuento se ha acabado”. Preguntándolas posteriormente si les había gustado. En cuanto a las ilustraciones que tiene este libro son bastante alegres y llamativas con el texto justo para ser leído y entendible para niños de esta edad ya que la cohesión entre la historia y las imágenes son afines.

Evaluación de mis compañeros

La esencia del taller literario que se realizó en clase era traer preparada una actividad sobre la hora del cuento para practicar delante de unas compañeras de la misma manera que lo haríamos delante de un niño. En nuestro caso tendríamos que poner atención tanto en la transmisión lingüística como en la práctica para poder comentar después aspectos a valorar positivos como negativos como propuesta de mejora.

María y Sandra destacaron varias cosas:

  • Les gustó la lectura que realicé, pero a la hora de leer me dijeron que lo hiciera más despacio para un mejor entendimiento.
  • Traer preparada más a fondo la actividad.
  • Hacer alguna que otra pregunta más al finalizar el libro para interactuar más.


Autoevaluación

Creo que lo fundamental de esta actividad era llevarla preparada y es en lo primero que he fallado aunque lo subsané como buenamente pude. Mi estrategia era, pienso, que la más fácil porque era leer, pero al no conocer el libro y leérmelo solamente un par de veces antes de exponerlo a mis compañeras, la entonación no la tuve controlada, las pausas tampoco y la interactuación final podría haberlo hecho mejor.

En cuanto a la velocidad y vocalización, al ser la tercera en hacer la actividad, la verdad es que me quedé con el tiempo algo escaso y puede ser que ese sea el motivo menos positivo de mis compañeras hacia mi lectura, pero por supuesto intentaré mejorarlo.

Otro factor que no favoreció demasiado el taller y que en un aula no sería de ese modo fue el tono elevado que hubo en clase a la hora de hacer la actividad porque estábamos todas realizándolo a la vez.

Para finalizar diré que la preparación es fundamental y para la próxima actividad se lo que hay que hacer y los pasos a seguir para tener una actividad completa y óptima.

Bibliografía


Apuntes Literatura Infantil. Tema 3.

jueves, 16 de abril de 2015

Corrección Actividad 2. Adaptación de un Cuento. "El hombre de la piel de oso"

Adaptación de un cuento

Esta adaptación que voy a realizar está basada en el cuento de los hermanos Grimm, “El hombre de la piel de oso”. Este cuento lo adapto para niños de 5-6 años debido a que los niños en esta etapa del desarrollo y del lenguaje que poseen ciertas características como:

-          Tener adquirido la simbología y un vocabulario amplio.
-          Haber adquirido el concepto básico de la narración.
-          Comienza a desarrollar su capacidad de percepción selectiva y de observación.
-          Gozan de una imaginación que hace que ayude a comprender la vida real y ayuda a crear historias.
-          Entender las secuencias de tiempo (qué sucedió primero, segundo, tercero…)
-          Escuchar detalles.
-          Al escuchar la lectura de cuentos se interioriza con la direccionalidad de la escritura, estructura de los textos, aspectos de la lengua escrita que se diferencian de la oral, su valor significativo y comunicativo.

Cambios

Parentescos familiares y los vínculos con personas que el protagonista va conociendo a lo largo de la historia por nombres propios (no actuales para mantener la magia) y así, facilitarles el entendimiento a la hora de identificar a estos de una manera más simple.

Hechos de la versión narrada en clase no relevantes como puede ser, encontrarse con tantos personajes que no llegan a ningún fin concreto, tanto con el protagonista como con la historia en sí, para reducir el contenido y que les sea más ameno y entretenido a los niños, dejando eso sí, la estructura tal cual, los roles y los motivos.

-          La imagen del protagonista llamado William que voy a presentar, es un chico apuesto, joven, alto, con ganas de salir adelante y con fortaleza.

-          El diablo como el “personaje malo” de la historia, voy a transformarlo en un mago hechicero llamado Crispín “el hechicero”, vestido con una gran túnica llena de estrellas y un gran sombrero a juego, ya que la figura del diablo como tal no se da en los niños, al no tratarse en ninguno de sus entornos más cercanos y al no tener referencias de ello.

-          El hombre al que ayuda nuestro protagonista le voy a llamar Claudio.

-          El nombre de la hija mayor de Claudio, será Lilia.

-          El nombre de la hija pequeña de Claudio, será Dana.

Por otro lado el nudo del cuento, como he citado anteriormente, al eliminar ciertos personajes originales de la historia narrada en clase, se hará más corto, pero conservará la estructura fundamental donde conoce al hombre al que ayuda y que posteriormente éste le devuelve el favor ofreciéndole la posibilidad de casarse con una de sus hijas.
Se mantendrá la estructura también del desenlace (la hija mayor desaparecerá) aunque cambiará la manera en la que desaparezca y llegará el momento del final feliz que todos desean.

Una vez explicada mi adaptación, comenzaré la narración.


Erase que se era un joven muy apuesto, alto y fuerte llamado William, que vivía en una lejana ciudad con su familia. Un día, William tuvo que irse a conseguir dinero para ayudar a su familia, cogió una gran mochila con algo de ropa y comida y salió de su casa. Empezó a andar en busca de un nuevo camino.

Sin darse cuenta, después de haber andado un buen rato, apareció en un parque y, cansado de caminar y caminar, encontró una sombra donde se sentó a descansar. De repente, a lo lejos, observó una figura de un desconocido, y a medida que se iba acercando pudo ver que se trataba de un mago, con su gran túnica llena de estrellas y un sombrero a juego.



William, sorprendido al ver allí a aquel hombre se quedó callado, a lo que este le dijo:

-      Me presentaré, me llamo Crispín “el hechicero” y sé que eres un buen hombre, fuerte, con ganas de salir adelante y ayudar a tu familia. Te ayudaré con un trato a cambio de que seas capaz de mostrar tu fortaleza. Mira detrás de ti, he preparado una prueba, consistirá en levantar esa gran roca solamente usando tu fuerza y sin soltarla, coger la piel de oso que más adelante te explicaré para qué servirá. Pero si no superas la prueba, te vendrás conmigo y serás mi fiel ayudante de por vida y no verás nunca más a tu familia ni podrás ayudarla.
William se quedó extrañado al ver que ese hombre desconocido supiera por lo que estaba pasando, creyó que podría superarla aunque si perdía perdería a su familia de por vida y, no sólo eso, sino que ni si quiera podría ayudarla. William, se armó de valor y aceptó el reto.

Comenzó la prueba que el hechicero le había preparado y en un abrir y cerrar de ojos, lo consiguió. Crispín “el hechicero”, sorprendido al ver lo bien que había superado la prueba, le explicó las condiciones del trato que tenía para él.

-       Durante siete años no puedes lavarte ni peinarte, ni cortarte las uñas. Tendrás que llevar siempre esta piel de oso que has conseguido en la prueba, a cambio, te daré este anillo como obsequio, pero te convertiré en enano y te pondré estas manos enormes, feas y peludas. Y por último y no menos importante, mientras lleves puesto esta túnica, siempre que metas la mano en el bolsillo sacarás un puñado de oro, pudiendo ahorrar todo lo que quieras en este tiempo. Si no consigues superar el trato, perderás tu fortaleza y tu belleza, quedándote para siempre con un aspecto apestoso y horrible, pero si vives, serás libre y rico para el resto de tu vida.

William pensó que siete años no sería tanto tiempo y que después de aquello no tendría que volver a irse de su casa dejando a su familia, asique aceptó.

“El hechicero” Crispín contento con el trato que acababa de hacer, realizó su hechizo mágico y desapareció enseguida.

Lo primero que hizo William nada más irse el hechicero, fue meter la mano en el bolsillo de la túnica que le había dejado para ver que no le había engañado con el trato, y efectivamente, sacó un puñado de monedas de oro. Lo segundo que hizo fue comprar una casa grande para que su familia pudiera vivir cómodamente y sin preocuparse por nada. Y lo tercero que hizo, fue ahorrar todo el dinero que pudo durante un año.

Al segundo año del trato, la imagen que tenía el pobre William era espantosa, las manos que Crispín "el hechicero" le había puesto se habían convertido en unas manos mucho más peludas y con unas uñas muy largas y sucias, su cara estaba llena de una barba muy larga y su pelo sucio y muy largo. Empezaba a asustar a la gente del pueblo por lo que decidió irse a los demás pueblos de alrededor porque nadie lo conocería.

William, como era muy bueno, iba ayudando a gente que lo necesitaba sacando monedas de oro y dándoselas, lo que le facilitaba tener compañía con la que distraerse ya que su imagen no acompañaba mucho.

Mientras iban pasando los años se iba sintiendo más y más solo. Una noche en la que hacía mucho mucho frío, entró en un granero a descansar y a resguardarse de aquel temporal. De repente, escucho a un hombre llorar, pero antes de acercarse a él, le dijo que no se asustara y no se dejase llevar por el aspecto, que era un hombre bueno y quería ayudarle, asique Claudio, que así se llamaba aquel hombre le contó que tenía problemas con el dinero, que tenía dos hijas y caballos a los que no podía mantener. William tenía la solución, ¡la túnica!, y le dijo:

-          No se preocupe señor, yo le ayudaré.

Sacó varios puñados de monedas y Claudio vio que sus problemas, gracias a William, estaban solucionados y quiso compensárselo, asique le invitó a cenar a la noche siguiente en su casa para presentarle a sus dos hijas, Lilia y Dana para casarse con una de ellas.

A la noche siguiente, William entró en la casa de Claudio y le presentó a Lilia y a Dana. Lilia era la mayor de las dos y, al ver a aquel espantoso y horrible hombre sucio, con mal olor y aquellas manos enormes y peludas, salió corriendo hacia su habitación llorando y asustada. Sin embargo, la menor, Dana, dijo:

-         Si es verdad que has ayudado a mi padre, debes ser un buen hombre asique honraré a mi padre y me casaré contigo.

William estaba feliz, estuvo en casa de Claudio una semana para conocer mejor a Dana y tanto William como ella se empezaron a enamorar. El último día antes de irse, William cogió el anillo que Crispín "el hechicero" le había dado y lo partió por la mitad. Le entregó una mitad a Dana y la otra mitad se la guardó él. William le dijo:

-      Solo necesito que me esperes 3 años, si en ese tiempo sigues estando tan enamorada de mí como yo de ti, nos casaremos.

El tiempo iba pasando y Dana cada año estaba más y más triste.

Pasados esos tres largos años, el último día en el que el trato se había cumplido, William volvió a aquel parque donde se encontró por primera vez con Crispín “el hechicero”, y de repente, de una nube de humo blanco, ¡zas! apareció Crispín. Estaba de muy mal humor porque sabía que había perdido el trato y de muy malas maneras le dijo a William:

-       ¡Devuélveme todo lo que te presté, la túnica y la piel de oso! – y así lo hizo William – ¡y ahora me voy! – dijo Crispín - .

-       Espera espera – dijo William – necesito que me devuelvas mi aspecto del primer día.

Y así lo hizo, “¡abracadabra pata de cabra el aspecto de nuevo yo te devuelvo!”, e inmediatamente después, desapareció.

William corriendo, fue a la casa que había comprado, sacó un poco de dinero de todo lo que había ahorrado y se compró un traje elegante, un carro y un caballo y se fue, sin perder tiempo, a buscar a su futura esposa.

Cuando llegó a la casa, la hermana mayor, Lilia, le recibió con una gran sonrisa al ver que era un chico, guapo, alto, muy elegante con ese traje que se había comprado y le invitó a pasar y a quedarse a cenar, William aceptó encantando.

Mientras Lilia se fue a su habitación a ponerse guapa para ver si podía casarse con aquel chico tan atractivo, William se quedó a solas con Dana, la hermana pequeña. Se quedaron mirándose y William le enseñó sin decir ni una palabra, la mitad del anillo que él se había quedado y le dijo:

-          Este es mi verdadero aspecto, ¿sigues queriendo casarte conmigo?

Dana sorprendida, lo abrazó y le contestó que sí, que seguía estando enamorada de él y le había echado mucho de menos. William y Dana abrazados, se dieron un beso de enamorados y en ese momento apareció Lilia, se quedó sorprendida y muy enfadada con lo que estaba viendo en ese momento, por lo que decidió irse de su casa y nunca más volver.

Y al fin, William y Dana vivieron juntos y felices por mucho mucho tiempo.

Y colorín colorete, por la ventana sale… ¡un cohete!

Bibliografía utilizada


  • Apuntes Literatura Infantil. Tema 2.

Corrección Actividad 1. ¿A qué sabe la luna?

Hola a todos, hoy os voy a hablar sobre un libro que me gusta mucho y por el que me he decidido para publicar en mi blog y estrenarlo.
A qué sabe la luna, es un cuento con el que he tratado en varias aulas de escuelas infantiles y en actividades extraescolares y, he podido comprobar como niños de 2-3 años se han quedado ensimismados haciendo de éste cuento una puesta en escena muy buena con luz negra, dándole así, un enfoque diferente y atractiva que haga que los niños se queden embobados.
Por otro lado, creo que este libro es más apropiado para niños algo más mayores, (dos últimos cursos de EI) porque ya empiezan a comprenden los conceptos que se barajan en él y los sentimientos, emociones, valores y contravalores que se reflejan en sus personajes y acciones. Lo cual, tampoco quiere decir que en otras edades no se disfrute de él.


Datos de interés

Autor e ilustrador: Michael Grejniec
Nacido en Polonia. Ilustrador de numerosos libros infantiles. Desde su infancia se mostró interesado por todo lo que le rodeaba, por eso en su bolsillo nunca ha faltado un lápiz con el que captar lo que llama su atención. Ha vivido en Nueva York (EEUU) y Tokyo (Japón).

Obra
¿A qué sabe la luna? es una fábula sobre la cooperación, sobre las ventajas que puede llegar a ofrecer ser insignificante en tamaño y apariencia y sobre la perspectiva, todo aderezado con un poco de humor, cortesía de una luna burlona.
Las ilustraciones realizadas con acuarela sobre papel maché crean una ilusión de tres dimensiones fantástica y una textura que resulta casi comestible. 
Una cosa que gusta especialmente de esta obra es que en lugar de acabar con una moraleja simplona, cierra con una bonita pregunta sobre cómo nuestra perspectiva afecta nuestra visión del mundo y nuestra interacción con él.

Ficha bibliográfica
Título: ¿A qué sabe la luna?
Autor: Michael Grejniec
Ilustrador: Michael Grejniec
Texto original: Alemán
Traducción: Carmen Bareiro
Editorial: Kalandraka Editora S.L.
Fecha 1ªedición: 1999
Edad en la que me baso para realizar este análisis: 5-6 años

Formato:
El formato, en su forma global, me parece manejable para la edad de 5-6 años, ya que su tamaños es de 19,5 x 29 cm, siendo bastante ligero y al manejar ya la motricidad fina, a la hora de pasar las páginas, no van a tener ningún tipo de problema en la manipulación.

La portada es atractiva, con una gran luna que llama la atención, por lo que suele gustar a los niños ya que son curiosos, impacientes, con ganas de querer saber, explorar e investigar y quedándose pendientes de lo que habrá en la siguiente página.

Por otro lado, en las ilustraciones hay una evidente armonía de los códigos lingüísticos y gráficos ya que son claros y sencillos y tienen una clara relación unos con otros, por lo que les es fácil extraer visualmente la historia que se cuenta.

En cuanto a la tipografía, es bastante adecuada para los dos últimos niveles de EI con unos espacios suficientes entre las palabras.

Contenido:
Trata sobre un grupo de animales que desea averiguar a qué sabe la luna. Ellos la intentarán alcanzarla juntos. Es un cuento sobre la posibilidad de alcanzar los sueños trabajando conjuntamente.

Tema principal
El tema principal del cuento es la cooperación. Pretenden obtener un fin a través de un trabajo conjunto siendo el resultado satisfactorio para todos.

Tema secundario
La curiosidad es el principal tema secundario del cuento, ya que es algo propio en EI y se centra este aspecto concretamente en el sabor que puede llegar a tener la luna.
Otro tema secundario puede ser  el valor de los más pequeños, ya que después de llamar uno a uno a todos los animales, que normalmente son grandes y fuertes, el que finalmente consigue coger ese pequeño trozo de luna, probarla y dársela a probar a los demás animales consiguiendo así su objetivo, es el ratón, lo cual hace aún más atractivo el tema del libro y la consecución del objetivo puesto que si miramos el desarrollo socioemocional del niño, salen de ese egocentrismo característico de las primeras edades para meterse en la convivencia y cooperación con los demás, la amistad  y la relación con sus iguales adentrándose más en esta edad como es 5-6 años. A la conclusión a la que llegamos es que con este cuento se van a ver identificados.

Estructura
Es una estructura bastante repetitiva y acumulativa con una narración lineal.
Considero que tiene tres partes:
  1. Planteamiento: objetivo de conseguir la luna.
  2. Nudo: pedir ayuda y colaboración para conseguir ese objetivo.
  3. Desenlace: conseguir el objetivo planteado.
Personaje protagonista
En este cuento concretamente no hay un protagonista definido como tal puesto que todos trabajan para todos, cooperando.
En este caso, los niños se sienten más identificados con el ratón, porque siendo el más pequeño de todos los animales nombrados, es quien finalmente consigue cumplir el deseo del resto del grupo.

Valores
En este cuento existen valores como la cooperación, nombrado repetidas veces anteriormente ya que sin la ayuda de uno el otro no puede avanzar. La confianza en el amigo tiene que existir en un grupo como este para llegar a un objetivo tan grande como es la luna y su deseo de probarla. La perseverancia, puesto que a pesar de ser cada vez más y no llegar, siguen avanzando llamando a más animales sin rendirse. La generosidad del ratón al llegar a la luna y compartir un trocito de ella con el resto de los animales.

Contravalores
Superficialidad con la que trata la luna al ratón sin apartarse como había hecho con los demás animales, pensando que al ser tan pequeño no lo conseguiría.

Lenguaje y uso de la lengua
El lenguaje en este cuento es sencillo y fácil de comprender para la edad de 5-6 años.
La figura literaria más repetida es “si te subes a mi espalda, tal vez lleguemos a la luna”.
Si nos fijamos en la función poética del cuento, podemos argumentar que la luna representa esos deseos inalcanzables que con ayuda, esfuerzo y perseverancia podemos llegar a conseguir.


Conclusión
Como hemos ido viendo a lo largo del análisis, se podría concluir diciendo que es un cuento apropiado para la edad de 5-6 años ya que tiene todos los elementos estudiados en clase como son las ilustraciones llamativas, el contenido y formato adecuado, tema y lenguaje adecuado, transmisión de valores y contravalores y calidad literaria.
Por otro lado, la manera que tuve de experimentar con este cuento por primera vez me dejó fascinada, tanto la manera de contarlo como las reacciones de los niños. En un aula de psicomotricidad, sin mucho más espacio y con un mini teatrillo, todo negro, con la sala a oscuras y únicamente un solo fluorescente de luz negra con todo lo demás resaltando en aquella oscuridad, y para terminar, la luna se transformó en una torta grande de galleta.

Bibliografía utilizada